Un ensayo clínico internacional ha demostrado por primera vez, con evidencia de máximo nivel (fase 3, aleatorizado, multicéntrico), que realizar ejercicio físico estructurado y mantenido en el tiempo tras la quimioterapia en pacientes con cáncer de colon resecado puede mejorar significativamente la supervivencia y reducir el riesgo de recaída.
Población: 889 pacientes con cáncer de colon resecado y quimioterapia finalizada.
Grupos:
- Grupo ejercicio estructurado (n = 445): siguieron un programa guiado durante 3 años.
- Grupo control (n = 444): recibieron solo consejos generales de salud (educación sanitaria).
Seguimiento medio: 7.9 años.
Objetivo principal: comprobar si el ejercicio reducía la recaída o la muerte.
Resultados principales
- Supervivencia libre de enfermedad a 5 años:
- Grupo ejercicio: 80.3%
- Grupo control: 73.9%
- Diferencia absoluta: +6.4 puntos porcentuales
- Supervivencia global a 8 años:
- Grupo ejercicio: 90.3%
- Grupo control: 83.2%
- Diferencia absoluta: +7.1 puntos porcentuales
- Reducción relativa del riesgo de muerte:
- Hazard Ratio (HR): 0.63
- Interpretación: 37% menos riesgo de morir en el grupo de ejercicio
- Número necesario a tratar (NNT):
- 14 personas deben realizar el programa de ejercicio para prevenir una muerte adicional a 8 años
La reducción relativa del 37% indica que el riesgo de morir fue un 37% menor en quienes hicieron ejercicio.
Pero lo realmente importante es la reducción absoluta del 7.1%, que se traduce en que por cada 14 personas que hicieron el programa, una muerte fue evitada.
Este valor (NNT = 14) es comparable —o incluso mejor— al de muchos medicamentos oncológicos.
¿Qué tipo de ejercicio hicieron?
El programa se basó en actividad aeróbica de intensidad moderada, personalizada y adaptada. Esto es lo que incluía:
- Duración total: 3 años.
- Objetivo: alcanzar y mantener ≥10 MET-horas por semana, lo que equivale a:
- 3 a 4 sesiones semanales de caminata rápida de 45–60 minutos
- o 2 a 3 sesiones de trote ligero de 30 minutos
- Modalidades sugeridas: caminar, nadar, bicicleta, clases grupales, etc.
Seguimiento del programa:
- Primeros 6 meses: contacto quincenal con entrenador o educador.
- A partir del mes 7: contacto mensual para motivación, ajuste y seguimiento.
Efectos secundarios
- Se observaron más eventos musculoesqueléticos en el grupo de ejercicio (18.5% vs. 11.5%), como molestias articulares o sobrecargas leves.
- No se informaron eventos graves, y la mayoría se resolvieron ajustando la carga del ejercicio.
Conclusión
Si ha superado un cáncer de colon y has terminado la quimioterapia, caminar, nadar, pedalear o hacer actividad aeróbica regular puede marcar una diferencia real en su supervivencia.
No es solo para sentirse bien: puede ayudarte a vivir más y con menos riesgo de recaída.
Este estudio aporta evidencia sólida (nivel 1) que respalda la prescripción de ejercicio físico estructurado como parte del tratamiento oncológico postquimioterapia en cáncer de colon.
Es el momento de integrar a fisioterapeutas, especialistas en ejercicio y equipos multidisciplinares en la rehabilitación oncológica.
Courneya, Kerry S et al. “Structured Exercise after Adjuvant Chemotherapy for Colon Cancer.” The New England journal of medicine, 10.1056/NEJMoa2502760. 1 Jun. 2025, doi:10.1056/NEJMoa2502760
Enlace al artículo

